La continuidad de las familias en el medio rural es una de las principales preocupaciones de la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR), que celebró su 111.ª Asamblea General en San Jacinto, Canelones, con la participación de productores, autoridades y representantes de organismos públicos.
Cristina Revetria, integrante de la organización, dijo en diálogo con Radio 41 que la horticultura atraviesa una situación compleja, especialmente en Canelones y en el norte del país. Cada vez quedan menos productores familiares, pese a que la producción sigue creciendo.
La dirigente sostuvo que se necesitan políticas públicas específicas para que las familias puedan continuar trabajando en el campo.
También señaló que el acceso a la tierra debe estar acompañado de asistencia técnica y otros recursos que permitan a los productores desarrollar su actividad y vivir dignamente de ella.
En ese sentido, destacó la importancia del Instituto Nacional de Colonización para facilitar el acceso a la tierra de productores familiares, mujeres y jóvenes.
Durante la asamblea también se plantearon problemas sanitarios y de seguridad que afectan a los productores rurales. Entre ellos estuvieron la garrapata, el abigeato y los ataques de perros y zorros a los animales productivos.
«Se trabaja, pero hay que profundizar mucho más», señaló Revetria. También mencionó las dificultades vinculadas a las aves plaga y al control fitosanitario.
Otro de los temas abordados fue el proyecto de ley de competitividad que presentó el Poder Ejecutivo, y que está siendo estudiado en el Parlamento. La CNFR trabaja en un documento con observaciones sobre distintos artículos y tiene prevista una reunión con la Cámara de Diputados para el 5 de noviembre.
La preparación ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño también estuvo presente en la discusión. Revetria explicó que las organizaciones rurales participan en instancias de coordinación con instituciones agropecuarias, intendencias, municipios y centros coordinadores de emergencias (CECOED).
La CNFR propuso reforzar los fondos de emergencia agropecuaria, el Fondo de Desarrollo Rural y el Fondo de la Granja. Además, planteó la necesidad de contemplar las pérdidas que no están cubiertas por seguros, como la muerte de ganado durante inundaciones.
Como ejemplo, Revetria mencionó el caso de una productora de Florida que perdió alrededor de 40 terneros el 2 de septiembre, cuando se inundó su campo.
La dirigente también advirtió sobre las dificultades que pueden enfrentar los productores familiares para devolver créditos si sus actividades se ven afectadas por eventos climáticos adversos.
Fundada en 1915, la Comisión Nacional de Fomento Rural reúne a organizaciones de productores de todo el país y tiene entre sus objetivos promover un Uruguay productivo con familias en el campo.